Mostrando entradas con la etiqueta Irving. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Irving. Mostrar todas las entradas

domingo, 16 de noviembre de 2014

Sala Viajeros Románticos y Documentación. Parte 2 El Romanticismo.


    Los bandoleros y contrabandistas, los toreros y flamencos son los protagonistas principales de la atmósfera legendaria que envuelve a la Andalucía romántica. Estos personajes son el pretexto de multitud de viajes por nuestras tierras del sur de Europa, y oscilaron entre la leyenda, la fantasía y el pintoresquismo en ocasiones exacerbado de la cultura del romanticismo y la fiabilidad de los documentos históricos. Aquí proponemos una visión global de éste fenómeno confrontando visual y textualmente estos dos polos de la realidad del bandolerismo español a través de los fondos del Museo del Bandolero de Ronda.

El romanticismo por su parte constituye la vertiente mítica de dicha época histórica, constituyéndose en una vertiente artística que inundó toda la Europa de finales del XVII hasta finales del siglo XIX que escogió Andalucía por su cariz exótico y pintoresco dentro de Europa como uno de sus lugares predilectos de huida de la racionalidad y de la urbe industrial, creando una imagen de ella que aún hoy perdura.

Fue Andalucía con su paisaje montañoso y multicolor, sus recónditas y arriesgadas sendas, sus misteriosas ruinas, el trazado árabe de sus pueblos y ciudades, y, sobre todo, por su ambiente vivo y popular las que atrajeron la sed de aventura y la moda viajera de unos europeos que huían del racionalismo y la modernidad. Y esas son algunas de las imágenes que aquí mostramos, obras gráficas que dan buen ejemplo de la estampa que de Andalucía exportaron estos arriesgados caminantes al resto de Europa y el mundo, unas imágenes que muestran desde los paisajes más sorprendentes a los entornos más típicos de los constituidos por el mundo del bandolerismo.


Ingleses, franceses y alemanes navegaron y cabalgaron a lo ancho y largo principalmente de las latitudes más meridionales de nuestro país, en busca de contrastes y exotismo. No todos los viajeros eran iguales, sin embargo, muchos preferían aquellas rutas que, además de mostrar atmósferas pintorescas y monumentos relevantes, eran seguras y contaban con transportes regulares, aunque algunos otros prefirieron las sendas arriesgadas frecuentadas por bandoleros y delincuentes, verdaderos héroes de leyenda en contra de un régimen opresor a la vista de estos extranjeros y de muchos ciudadanos de a pie en los entornos rurales y populosos, surgiendo personajes ya míticos como Carmen y la mujer española; de la mano de Merimée; el Don Juan, el torero valiente, o el bandido generoso.

Los libros de viajeros y las guías, que por aquella época empiezan a publicarse en Europa, orientaban los itinerarios que después seguirían estos románticos (itinerarios estos de los que aquí mostramos dos ejemplares editados en el siglo XIX), a la vez que se fomentaba un incipiente interés por estas figuras ya históricas de los bandoleros románticos dando pie a numerosas publicaciones literarias escritas por plumas nacionales que seguían el rastro de aquellas narraciones extraordinarias. 




Algunas de estas publicaciones se ilustraron con las mejores litografías y grabados sobre la vida de los más famosos bandidos; tales como José María “El Tempranillo”, Diego Corriente, “El Barquero de Cantillana”, o Luis Candelas; conformando un rico patrimonio histórico y visual que aquí desempolvamos para mostrarlas al público interesado en esta época histórica, a los amantes del arte gráfico y al público en general.

Destacan en éste capítulo dedicado a los viajeros románticos nombres como los de Richard Ford, George Borrow, Whashington Irving, el dibujante y acuarelista escocés David Roberts, el maestro del dibujo francés Paul Gustave Doré, o los literatos Théophile Gautier, Merimée, Alejandro Dumas o Lord Byron, todos ellos verdaderos maestros del romanticismo europeo que llevaron su particular visión de España a altas cotas de universalidad, por lo cual aún hoy debemos de estarles agradecidos por legarnos ese rico patrimonio cultural e histórico fueran o no fueran realistas en sus narraciones e imágenes.



Otras entradas relacionadas:

Los viajeros románticos en Ronda
Andanzas de algunos viajeros románticos
Grabados de Gustave Doré



Esperamos que os haya gustado y os animamos a que comentéis y compartáis si os apetece. Hasta pronto!

Para más información pueden ponerse en contacto con nosotros.
Calle Armiñan 65, Ronda (Málaga)
Teléfono: 952877785
Web: www.museobandolero.com
Tienda On-line: www.museobandolero.es
E-mail: museo@museobandolero.com
Facebook
Youtube
Google+







viernes, 15 de noviembre de 2013

Viajero romántico Washington Irving


Washington Irving


  Washington Irving llegó a España llamado por el embajador estadounidense para estudiar en El Escorial los documentos que hablaban sobre El Nuevo Mundo.

Bastantes años después fue nombrado embajador, pero antes de eso el escritor tuvo la ocasión de llegar a la ciudad de Granada. Los locales cuentan que cuando este llegó a la Alhambra se le presentó un personaje llamado Chorrojumo quien se denominaba como el de rey de los gitanos.

Chorrojumo
Irving estuvo en 1828 en la capital granadina y quedó tan maravillado que volvió un año después, cuando escribiría en las habitaciones de los palacios nazaríes sus famosos “Cuentos de la Alhambra”, concretamente en el palacio renacentista llamado del Emperador, llamado así ya que fue Carlos V quien mandó construirlo en 1528. La ambientación y sus estudios de los documentos de Granada junto con las historias contadas por los autóctonos dieron lugar a sus famosos cuentos, que finalmente publicaría en Filadelfia en 1932. Sus viajes por España y su profundo conocimiento de la historia y sociedad española le hace ser considerado uno de los primeros hispanistas en el mundo. Como homenaje al autor podemos encontrar una placa en el mismo palacio donde empezó a escribir los cuentos, una dedicatoria junto a la puerta de la justicia y una figura proclamándolo hijo de la Alhambra.

Según palabras de W. Irving...:
«Nos decidimos a viajar como el auténtico contrabandista, aceptando todo como viniere, bueno o malo (...) Este es ciertamente el verdadero modo de viajar en España. Con un estado de ánimo así ¡qué país éste para el viajero, en el que la más mísera posada llena de aventuras, como un castillo encantado!...»
«En Gandul encontramos una tolerable posada. Aquella buena gente no supo ni decirnos la hora que era porque el reloj del pueblo tan sólo sonaba una vez durante todo el día, a las 2 de la tarde, y hasta esa hora, todo era elaborar conjeturas»

«La presencia de extranjeros como nosotros era algo inusitado en los pueblos del interior; un acontecimiento de este tipo asombra y pone fácilmente en conmoción a los pueblecitos españoles»

«Para el viajero imbuido de sentimiento por lo histórico y lo poético, tan inseparablemente unido en los anales de la romántica España, es la Alhambra objeto de devoción como lo es la Caaba para todos los creyentes musulmanes»

«No he encontrado un español, por pobre que sea, que no tenga pretensiones de alta estirpe. Fue, sin embargo, el primer título de este harapiento ilustre el que me había cautivado por completo (...) Hijo de la Alhambra (...) Comprobé entonces que me unía una inestimable familiaridad con este hijo de la Alhambra, conocedor de todas sus leyendas en las que creía a pie juntillas» «Hay dos clases de gente para quienes la vida es una fiesta continua: los muy ricos y los muy pobres. Unos, porque no carecen de nada; los otros, porque no tienen nada que hacer; pero no hay nadie que entienda mejor el arte de no hacer nada y de nada vivir, como las clases pobres de España. Una parte de ellos se debe al clima y lo demás al temperamento. Dadle a un español sombra en verano y sol en invierno, un poco de pan, ajo, aceite y garbanzos, una vieja capa parda y una guitarra y ruede el mundo como quiera»
«Allí Me detuve para dirigir una última mirada sobre Granada. La colina en que me encontraba domina un maravilloso panorama de la ciudad, la vega y los montes que la rodean, y está situda en la parte del cuadrante opuesto a la Cuesta de las Lágrimas, famosa por el último Suspiro del Moro. Ahora podía comprender algo de los sentimientos experimentados por el pobre Boabdil cuando dio su adiós al paraíso que dejaba tras él y contempló el áspero y escarpado camino que lo conducía al destierro»

Antequera y la moda de París: «En cuanto a las mujeres, todas llevan mantillas y basquillas. Las modas de París no habían llegado a Antequera (...) Había gran abundancia de frescas rosas recién cogidas; ni una sola dama o damisela andaluza cree completo su vestido de gala sin que la rosa luzca como una perla entre sus negras trenzas»
«Modelo de perfecto andaluz, bravo y fanfarrón (...) llevaba siempre el sable en mano o bajo el brazo y no lo soltaba nunca, lo mismo que una niña con su muñeca...»
«Toda esta parte de Andalucía es pródiga en estos tipos tan pintorescos que vagan ociosos por pueblos y ciudades, sobrados, según parece, de tiempo y dinero; les basta un caballo que montar y un arma que llevar. Muy locuaces, grandes fumadores, tocan hábilmente la guitarra, dan serenatas a su bella maja y bailan muy bien el bolero (...) Por toda España, los hombres aunque sean de condición humilde, tienen un concepto poco caballeresco de la ociocididad; creen al parecer, que el no tener prisas jamás es atributo del verdadero caballero...»

Para más información pueden ponerse en contacto con nosotros.

Calle Armiñan 65, Ronda (Málaga), España
Teléfono: 952877785
Web: www.museobandolero.com
Tienda On-line: www.museobandolero.es
E-mail: museo@museobandolero.com
Facebook
Twitter
Youtube
Google+

viernes, 8 de noviembre de 2013

Los Viajeros románticos en Ronda

VIAJEROS ROMÁNTICOS EN RONDA.

Ronda vive el siglo XIX en su aislamiento serrano hasta que los viajeros extranjeros la descubren en pleno auge del movimiento romántico. El bandolerismo y el contrabando estuvieron favorecidos desde siempre por su escarpada geografía, y alimentado por las circunstancias derivadas de la Guerra de Independencia contra los ejércitos franceses.


Merimée, Ford, Gautier, Davillier, los dibujos de Lewis, Roberts, Blanchard o Doré convierten a Andalucía en general, y a Ronda en particular, en una estampa, en la que se dan la mano el bandolero, la maja serrana y el torero valiente.

En el itinerario habitual de los viajeros románticos por Andalucía figuraban sus grandes ciudades históricas (Córdoba, Sevilla, Cádiz, Málaga, Granada,...) y, junto a ellas, Ronda. El recorrido de Gibraltar a Ronda, haciendo noche en Gaucín como uno de los más renombrados lugares de estos románticos, arribaban a Ronda a primeras horas de la tarde del día siguiente. El Camino Inglés era de los preferidos y más arriesgados, existía un camino alternativo siguiendo el Valle del Guadiaro y que se realizaba en un día aunque mucho menos sugerente para estos audaces viajeros.

Ronda era para los viajeros románticos un lugar insólito, y desplazarse hasta ella constituía una experiencia y aventura que servía para descubrir algunos de los elementos “atávicos” de la cultura del Sur de Europa, que ya habían desaparecido en sus países de origen.

Por el camino se corría el riesgo de encontrarse con arrieros, contrabandistas y bandoleros que poblaban los caminos. Los arrieros, gente tosca y a veces peligrosa proveían al viajero de reatas de mulas expertas en esas veredas y caminos distribuyendo todo tipo de mercancías a los habitantes de la zona. Los contrabandistas, personajes cercanos y familiares de los serranos, comerciaban con telas, vestidos, tabaco y todo tipo de productos que saltándose a los aduaneros, a veces compinchados con ellos, introducían la mercancía desde Gibraltar sin pagar impuestos y llegaban a veces hasta la capital del reino haciendo oídos sordos las autoridades inglesas ante las quejas de las españolas. Por último los bandoleros, figura importante para románticos e idealizados por estos, eran personajes considerados entre forajidos y héroes a los que casi solamente se les conocía de oídas, venteros, posaderos, muleros y otros viajeros se encargaban de difundir sus hazañas no siempre ciertas y que nuestros viajeros esperaban encontrar detrás de tajos o arbustos no sin cierta inquietud mezclada con fantasía. Se aconsejaba a nuestros románticos viajasen con una cantidad mínima de dinero, relojes y ropas para ser entregados a ellos y siendo de gran frustración si al final del viaje no hubiesen topado con ellos y sin ser atracados. José Maria “el Tempranillo” del que se dice desvalijó a más de ciento diez viajeros en una mañana de camino a la feria de Ronda y Frasquito de la Torre y sus once bandidos fueron los más nombrados entre ellos.

Algunas de las frases que escribieron estos viajeros sobre Ronda:

“Recuerdos históricos, leyendas populares, raros monumentos, costumbres diferentes, efectos sublimes de una naturaleza grandiosa, caminos difíciles e ignorados, Ronda posee todo cuanto puede atraer la curiosidad del temerario viajero.” Antoine de Latour (1848) Études sur L’Espagne.

“Ha habido una tormenta esta noche, viento y lluvia. Miro por la ventana: es hermoso el efecto de la luz de la luna quebrando la niebla en el puente. Cuelgan blancas viviendas, que siguen el curso del río en el fondo del abismo…” Washington Irving (1828) Journal

“La histórica Arunda, se alza sobre impresionantes rocas a ambos lados del espumoso Guadalevin, que abajo serpentea. Uno de los arcos del Puente de 276 pies soberbiamente construido, da paso al río. Produce mareo mirar al fondo.” Alfred von Wolzogen (1852) Reise nach Spanien.

“El aire de la montaña, el creciente sol, el apetito, la variedad de cosas y personas pintorescas que encontrábamos y el inminente peligro, trocaban mi vida en una delicia,” Benjamin Disraeli (1830) Home letters.

“Es la maravilla de Ronda, es el Puente, no tiene otro nombre: se le llama el Puente, al igual que a Roma se le conoce por “La Villa”. El Puente es Ronda.” Anatole Demidoff Souvenirs d’un voyage exécuté en 1847.

« Toda mi vida me perseguirá ya la visión de Ronda. Su Puente, levitando entre el cielo y el averno, sus aguas abismadas, sus montañas barnizadas de ocre y humo, sus hombres tostados como su tierra: ese fantástico recuerdo será eterno gozo de mis noches en vela.” Marqués de Custine (1831) L’Espagne sous Ferdinand VII.

“Pasados los tres días de la feria, se disipó la multitud que congestionaba Ronda. Me sentía mejor con la soledad que tan bien se acomodaba al carácter romántico del paisaje. El Tajo era uno de mis destinos favoritos.” Edmond Boissier (1837) Voyage botanique dans le Midi de L’Espagne.



Para más información no dude en ponerse en contacto con nosotros:

Calle Armiñan 65, Ronda (Málaga), España
Teléfono: 952877785
Web: www.museobandolero.com
Tienda On-line: www.museobandolero.es
E-mail: museo@museobandolero.com
Facebook
Twitter
Youtube
Google+

Sobre el museo

-Origen del bandolerismo. Segunda parte
-Tipos de bandoleros
-Guerrillero Andalusí Omar Ben Hafsún
-José Ulloa Navarro "El Tragabuches"
-Joaquín Camargo Gómez "El Vivillo"
-Diego Corrientes Mateos
-Francisco Ríos González "El Pernales"
-Juan José Mingolla Gallardo "Pasos Largos"
-Juan Caballero "El Lero"
-José María Hinojosa "El Tempranillo"

-El Barquero de Cantillana

-Jaime Alfonso "El Barbudo"

-Juan Sala Ferrer "Serrallonga"
-Letrilla popular a José María "El Trempranillo"

-Perot Rocaguinarda el bandolero catalán que aparece en el Quijote

Viajeros románticos

-Los Viajeros Románticos en Ronda
-
Andanzas de algunos Viajeros Románticos
-
Grabados de Gustave Doré
-
William Jacob
-Washington Irving
-
Richard Ford
-
George Borrow
-
Alejandro Dumas
-
Familia Meyrick
-William George Clark
-Pierre Louys
-Evelyn Waugh
-Gerald Brenan
-Paul Theroux