jueves, 19 de diciembre de 2013

Viajero romántico Evelyn Waugh


Evelyn Waugh, de 26 años, a partir del 
retrato de Henry Lamb en la 
colección de Lord Moyne.

Nació en octubre de 1903 en Hillfield Road,Hampstead, Londres.Novelista británico de la primera mitad delsiglo XX.
En 1910 comenzó sus estudios en el colegio de preparatoria Heath Mount, y en 1917 comenzó en el “Lancing College” en Sussex.
En 1928 contrajo matrimonio con Evelyn Gardener. A quien conoció un año antes. Y se divorció de ella en 1930.
Este mismo año se convirtió al Catolicismo.
En 1937 contrae matrimonio con Laura Herbert, con la cual tiene una hija, Teresa. En 1940 tuvo una segunda hija, la cual murió ese mismo año. Su tercera hija nacería en 1944, a la cual llaman Harriet. Su único hijo varón nace en 1950, al cual llaman Septimus.
Finalmente muere el 10 de abril de 1966, en Combe Florey en Somerset.

Sólo en el Paraíso

Fue un turista muy particular en la Sevilla de la Exposición Iberoamericana de 1929, que Waugh visita, enamorado de la ciudad, una de las pocas a la que quiso volver
«Ahora me parece impertinente escribir demasiado acerca de Sevilla. Desde luego, es una de las ciudades más maravillosas que jamás he visto, y sólo mi desconfianza generalizada hacia los superlativos me impide decir que es la más encantadora.
 Se me ocurren muchas que tienen elementos sugestivos, pero ninguna dotada de la misma amabilidad y refinamiento combinados con actividad y buen sentido. Parece evitar toda clase de vulgaridad, incluida la de la belleza profesional»

Un «ideal no conformista» en la Expo del 29



«...Hasta entonces no habían llegado turistas en cantidades apreciables y los sevillanos, tras dieciséis años de preparación, estaban hartos de la empresa, y en la desatención hacia ella había elementos de hostilidad. Consideraban que el precio de la entrada era demasiado alto y que al impedirles el uso de su parque favorito les habían estafado perversamente. No había ningún boicot organizado pero daba la casualidad de que ningún sevillano visitaba la exposición. Había un ferrocarril a tamaño reducido, con una minúscula locomotora que daba vueltas una y otra vez al recinto con los vagones vacíos; había un parque de atracciones en el que giraba una gran noria sin nadie en las góndolas; había montañas rusas y trenes panorámicos cuyos vagones vacíos descendían bruscamente y hacían virajes repentinos por unas pendientes pasmosas; había silenciosas galerías de tiro con montones de munición sin disparar y montones de botellas sin romper. Por la noche los jardines estaban brillantemente iluminados, los árboles cuajados de bombillas eléctricas en forma de peras, naranjas y racimos de plátanos. Unos focos ingeniosamente disimulados iluminaban las extensiones del césped con una luz multicolor. Había luces eléctricas ocultas bajo los nenúfares del estanque. Los chorros de agua de las fuentes luminosas centelleaban a gran altura, como fuegos artificiales insonoros e inextinguibles. Habría sido una escena fascinante incluso con una multitud como la de Wembley. Pero la noche de mi visita no había una sola alma más en ninguna parte, y tenía la sensación de haber logrado el ideal no conformista de ser el único justo salvado en el universo, absolutamente solo en el paraíso...»

Para más información pueden ponerse en contacto con nosotros.

Calle Armiñan 65, Ronda (Málaga), España
Teléfono: 952877785
Web: www.museobandolero.com
Tienda On-line: www.museobandolero.es
E-mail: museo@museobandolero.com
Facebook
Twitter
Youtube
Google+